1. Define qué debe resolver
Una buena ruleta empieza con una pregunta concreta: elegir una persona, ordenar turnos, seleccionar una actividad o repartir opciones equivalentes.
2. Filtra antes de girar
No incluyas resultados imposibles, inseguros o que el grupo no aceptaría. El azar debe operar dentro de límites razonables.
3. Revisa la lista
Elimina duplicados, corrige nombres y confirma que nadie quedó fuera. Para varios ganadores, activa el modo sin repetición.
4. Explica las reglas
Indica cuántos giros habrá, si se repetirá un resultado y qué ocurrirá ante un error. Esto es especialmente importante en sorteos y actividades públicas.
5. Comparte o registra
Genera un enlace para reutilizar la rueda. Cuando exista valor comercial, conserva además evidencias y bases legales aplicables.
Convierte la idea en una ruleta
Crea una configuración propia o parte de una plantilla preparada.
Crear ruleta